
La digitalización masiva de los libros publicados hasta hoy parece inevitable. Los tecnófilos estan a favor. La mayoría de las casas editoriales se oponen.Y Google sigue en sus trece de querer escanear la mayoría de ellos para que los internautas puedan disfrutar totalmente gratis del saber bibliográfico una vez digitalizado.
Esta polémita se originó cuando el historiador Jean Noël Jeanneney (director de la Bibliothèque Nationale de France) publicó un artículo en el diario "Le Monde". En el que denunciaba la iniciativa de Google de querer digitalizar unos 15 millones de obras por aquel entonces (2005), cifra que ha quedado duplicada en el día de hoy). Su intención no era otra que despertar la conciencia europea sobre la digitalización de sus libros y que se reflexionase sobre este fenómeno. Los directores de Google no tardaron en responder, invitando a todas las bibliotecas europeas a trabajar con ellos.
Francia ve con malos ojos la iniciativa de Google que quiere dominar la lengua y la cultura anglosajona en Internet; y no duda en pedir apoyo a otros países europeos, entre ellos España. A esta llamada todos contestan con nuevos proyectos e iniciativas, coincidiendo todos en la preservación del patrimonio bibliográfico a través de la distribución digital y ¡cómo no! también en el mercado. Sin embargo Google ha dejado claro que su intención no es otra que digitalizar incluso las obras sujetas al régimen de "copyright", negociando con los editores las condiciones de explotación.
Para la digitalización masiva hace que el coste resulte marginal. En la Edad Media copiar costaba una fortuna, pero Gutenberg con su imprenta abarató los precios. Hoy día, reproducir y transportar obras sale virtualmente gratis. El mundo cambia.
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